2007
Un libro repasa en 250
fotografías la evolución social de Figaredo
La obra de Julián Durán y su hijo Aitor recoge 150 años de imágenes y se presenta hoy en el hogar del pensionista
Figaredo (Mieres),J. E. MENCÍA
La localidad mierense de Figaredo mira el retrovisor, desempolva viejas fotos y le echa un ojo al pasado.
De la mano de Julián Durán García y Aitor Durán Castañón, padre e hijo, hoy lunes será puesto de largo un libro en el que se recogen cerca de 250 imágenes antiguas en las que se plasma la vida de la población mierense desde la segunda mitad del siglo XIX. Julián y Aitor echaron mano de sus hobbies y han alumbrado un libro.
Julián Durán es aficionado a la fotografía y las imágenes antiguas, por eso, él fue el encargado de la recopilación.
Para ello contó con la ayuda de numerosos vecinos de la población mierense.
Su hijo se ocupó de la parte informática, en concreto de todo lo relacionado con la restauración digital de las fotos antiguas y la maquetación del libro.
Tienda familiar La idea para poner en marcha la publicación surgió de la observación. La familia tiene una tienda en Figaredo, «es una tienda de productos informáticos pero vendemos casi de todo, como en las tiendas de antes de los pueblos».
Pues bien, Julián ya había empezado a recopilar imágenes desde hacía tiempo. Tras restaurar las fotografías, los miembros de la familia Durán comenzaron a hacer presentaciones con ellas en una pantalla de televisión que tienen en el escaparate de su negocio. Los curiosos hacían cola para ver pasar las fotos. «Al ver que la gente se paraba y que la cosa tenía éxito, decidimos hacer el libro».
Además, la exposición de la imágenes recopiladas animó a mucha gente a llevar fotos para restaurar.
Muchos de ellos las cedieron después a la familia Durán para colaborar en el libro. La pareja logró recabar hasta 1.800 fotos. «Muchas personas que salen no han podido ser identificadas, ahora elegimos 246 fotos pero pensamos hacer más ediciones». Presentación El resultado del trabajo se presentará hoy en el hogar del pensionista de Figaredo. La cita será a las seis y media de la tarde y como amo de ceremonias intervendrá Pepín Flórez, vecino que ha participado en numerosas iniciativas culturales en la localidad y que se encargará de hacer un breve repaso a la historia local.
La presentación irá acompañada de una exposición con fotografías que podrá verse en próximos días en los salones del hogar. «No serán tantos días como nos gustaría porque el salón está muy solicitado».
Los autores de la
publicación quieren expresar su gratitud a todos los colaboradores que han
prestado su apoyo y «sin los que no habría sido posible el libro», que, por
cierto, se venderá a quince euros.
viernes 11 de mayo 2007
Figaredo, Aitana CASTAÑO
Con 50 años y una buena prejubilación, lo que más le preocupa a Vicente Andrino Suárez es «el futuro» de su hija de 27 años.
Este vecino de Figaredo trabajó de maquinista de arranque durante casi dos décadas en Hunosa
-primero en el pozo San José y más tarde en Santiago-.
Andrino Suárez pide a los partidos políticos que «miren más» por su pueblo y asegura, con un «sí» rotundo, que acudirá a votar en las elecciones municipales y autonómicas del próximo 27 de mayo.
-Natural de Figaredo y vecino de la zona.
¿Cómo ve el concejo?
-El concejo, bien, aunque creo que Figaredo está un poco abandonado. Hay muchas calles y zonas que están llenas de «matos» y en las que habría que hacer algo.
-¿Cuál cree que es el principal problema que existe en zonas como Figaredo?
-La limpieza es algo fundamental y es cierto que desde las instituciones se hacen cosas. Por ejemplo, ahora están construyendo un polideportivo. Pero en la limpieza se necesita una actuación grande.
-En las Cuencas han cambiado muchas cosas, ¿cómo cree que es la situación de la juventud ahora?
-Es mala, y cada día está peor.
Yo tengo una hija joven que lleva buscando trabajo mucho tiempo, y no hay manera. Antes teníamos más salidas.
Yo me metí en la mina, que entonces era lo máximo. Ahora la juventud está más preparada que nunca y sin embargo no pueden salir adelante.
-¿Cómo es el acceso a la vivienda?-El tema de la vivienda está relacionado con lo del trabajo.
¿Cómo van a comprar un piso si no tienen un buen empleo? Antes podíamos plantearnos tener una casa en propiedad, pero ahora... -Usted ha trabajado en la mina...
-La minería va desapareciendo poco a poco y lo que se debe hacer es buscar otras alternativas y que se instalen en las Cuencas empresas que puedan dar trabajo a la gente de las Cuencas.
-¿Votará el día 27?
-Sí. Siempre he votado y el día 27 de mayo
volveré a hacerlo.
Sábado, 12 de mayo de 2007
«Tengo pensado ir a votar el
próximo 27 de mayo y lo haré por segunda vez en mi vida»
JESÚS PERALES
Propietario del bar
JAIS en Figaredo
.

Figaredo, Aitana CASTAÑO
Jesús Perales, de 39 años, se define como un auténtico emprendedor.
No en vano y a pesar de que considera que la zona de Figaredo, donde vive y donde tiene un bar, «está apagada»,
hace once meses abrió su negocio hostelero y mira al futuro con ilusión.
Perales volvió al concejo de Mieres después de estar en Madrid, Murcia y Galicia «ganándome la vida» y considera que la mejora de la zona pasa por «potenciar la hostelería local y cuidar mejor pueblos como Figaredo».
El día 27 irá a votar por segunda vez en su vida.-Tiene usted un bar en Figaredo.
¿Cómo siente que está la gente en la zona?
-La zona está apagada, dejada de la mano de Dios.
-Concrete un poco más los problemas...
-Problemas de todo tipo. Por ejemplo, hay un tema que yo escucho mucho en el bar, por el que la gente se siente preocupada, y es que como en Figaredo no tenemos campo de fútbol, los chavales tienen que ir a jugar a Turón.
Nadie parece preocuparse por ello. Y aquí siempre ha habido mucha afición por jugar e ir a ver fútbol.
Siento que la gente está a disgusto.
-¿Y la hostelería del concejo de Mieres? ¿Cómo se siente?
-La verdad es que no se está promocionando lo suficiente.
No tenemos grandes campañas de promoción.
Además los caminos y muchos edificios están en ruinas y eso da mala imagen al pueblo.
Deberían llevarse a cabo programas para impulsar la hostelería de la zona porque este sector puede tener futuro.
-¿Cuál es, para usted, la solución a la situación?
-La creación de empleo es fundamental en esta zona.
Yo tengo el bar en Figaredo desde hace 11 meses. Antes, tuve que marchar fuera a buscarme la vida porque aquí el trabajo era sumamente precario y había poco.
Estuve en Madrid, en Murcia y Galicia. Ahora regresé con un proyecto de futuro y con ganas de que me vayan bien las cosas.
-Usted ha vuelto para emprender un proyecto nuevo, pero ¿conoce a gente que, en la actualidad, se esté marchando fuera a trabajar?
-Mucha gente joven se está marchando a trabajar fuera. Y ya no digo fuera de Asturias.
Aquí en el Valle sabemos de bastantes chavales que tienen que desplazarse cada día a zonas como Oviedo, Gijón, Avilés o Siero para trabajar.
-¿Va a votar el día 27?
-Tengo pensado ir a votar, y
lo haré por segunda vez en mi vida.
«No se puede abusar de los clientes»
María Antonia González cobra el café a
80 céntimos en su bar de Figaredo
Jueves,
29 de marzo de 2007
María Antonia
González, ayer, preparando un café en su bar de Figaredo.
j. r. silveira
Figaredo (Mieres),
Beatriz G. FANJUL
«Vengo a Casa Tonina por el precio.
Es el mejor». Es lo que opinan los clientes de María Antonia González Díaz, que regenta un bar en Figaredo (Mieres).
Tiene el café a 80 céntimos y lo considera un precio justo.
«Tampoco se puede abusar de los clientes. Si no tuviera ganancias con este precio, tendría que subirlo o no estaría aquí», aseguró la hostelera.
Estrenó tarifa el 1 de enero de este año. Hasta entonces, su café -famoso entre los clientes por su buen sabor- costaba 75 céntimos. «Llevaba cuatro o cinco años cobrando lo mismo. Al final, este año me decidí a subirlo porque casi todo el mundo me dejaba los cinco céntimos de propina, así que apenas lo han notado», explicó.
«Me pasaba lo mismo con el vino. Lo cobraba a 45 céntimos y ahora lo tengo a 50», añadió. Tonina tiene fama en Figaredo por sus precios. Es más: aseguran que no hay ningún otro bar con estas tarifas tan económicas.
En este caso, el bajo precio no repercute en la calidad. Sus clientes confirman que es un café muy bueno.
«En la mayoría de los sitios ya te piden un euro.
Todavía los puedes tomar por algo menos, pero en pocos sitios.
Hasta cierto
punto, lo entiendo, porque los bares también tienen derecho a vivir», aseguró
Begoña Coto, cliente habitual de Tonina y vecina de
Figaredo.
Tonina es una experta hostelera. Tuvo un negocio en Vega de Arriba, luego en Morcín y hace unos años se instaló en Figaredo.
«Siempre tuve precios muy asequibles», explicó. Anteayer, siguió de cerca el programa de televisión en el que intervino el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y se sintió muy satisfecha de su política de tarifas cuando escuchó el murmullo del público tras la respuesta del Presidente sobre los precios del café.
«La gente murmuraba porque contestó 80 céntimos. Pues sí, dije yo, en Casa Tonina se cobran a este precio», concluyó la hostelera mierense.